La vida fluye día con día, a veces sin darnos cuenta de todo lo que con ella viene. Para algunos, saludarnos y darnos un beso de buenos días, es el alimento de nuestra alma para proseguir; para otros, el tener un buen empleo, buena posición económica y una familia, es suficiente y para otros más, es el saber que podemos estar cerca de los nuestros con el simple click de un mouse de computadora. Para todos y cada uno de nosotros, las prioridades las tenemos establecidas y eso es un aspecto que no podemos juzgar. Sin embargo, no podemos negar que la influencia de la tecnología ha cambiado invariablemente nuestra percepción de la vida.
La tecnología forma parte de nuestras vidas y en ello, no hay duda. Diariamente, utilizamos un medio de transporte para llegar a nuestro destino; utilizamos el teléfono para hacer una llamada personal o bien de negocios; mandamos un fax a alguien que se encuentra en otro edificio, o bien a otro estado; escribimos un “e-mail” para comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos o nuestros familiares; y así podemos mencionar una gran variedad de tecnologías que conviven con nosotros, a veces dandonos cuenta de su influencia directa que ejercen sobre nuestro “ser”, aunque la mayor parte de las veces pasa inadvertida.
Se considera a la tecnología como una extensión de la innovación del ser humano para poder desenvolverse mejor en su medio y ante esto, Marshall McLuhan afirmaba que "Todos los artefactos del hombre, el lenguaje, las leyes, las ideas, las herramientas, la ropa y los ordenadores son extensiones del cuerpo humano"...Los artefactos es el motor de todo invento y conduce además al amplio uso del invento, que se denomina "innovación". Innovación que vemos representada en todos los rincones de nuestros hogares, en la escuela, en el trabajo, en nuestro automóvil, pues es a través de esta que el hombre expresa nuevas necesidades que deben estar satisfechas ante un mundo en constante cambio.
Ahora en nuestros días, ya no es raro escuchar la palabra globalización, pues “el rápido progreso de los transportes y las comunicaciones, y en particular avances tecnológicos como los del cable óptico, los microprocesadores, el telefax o la transmisión vía satélite, ha reducido considerablemente las distancias”.A la reducción de distancias entre países, a la inmediatez de acceso a información; al seguimiento de patrones culturales; a la comercialización entre países; a la facilidad con que los países poderosos ejercen su fuerza sobre los del tercer mundo… a eso… lo hemos llamado globalización, y es en parte, por la creación y adopción de la tecnología como fuente unificadora.
El correo electrónico es representación de la union de las tecnologías de la telecomunicación y la utilización de la computadora, es decir “que cuando se utiliza la línea telefónica para enlazarse con una computadora en un lugar remoto, se puede transportar el poder de esa computadora a través de la distancia que exista, lo cual se suele denominar sistemas de redes de comunicación por computadora”. Mucho podemos decir de su poder actualmente, pues ha sido considerado “el medio” de comunicación entre conocidos y extraños, entre un lugar y otro, y el que ha representado un impulso en el desarrollo de los diversos países, entre ellos, los del Tercer Mundo. Su destino depende de la eficiencia con que las transmisiones vía satélite puedan emitir las señales necesarias para que podamos “entrar en comunicación”.No cabe duda, que su permanencia y su desarrollo en aquellos países llamado del Tercer Mundo, como el nuestro, va hacia arriba; sin embargo, vale la pena revisar aquellas desventajas que puede representar, pues no beneficia a todos por igual.
Referencias:
Albetti, P.A. (1989) Linking technology and business strategy. USA: AMA, Cap. 1 (pp. 5-7)
Brown, J.S., & Duguid, P (2000). The social life of information. Boston: Harvard Businees School Press. pp. 11-205.
Cairncross, F. (1998) La muerte de la distancia. Barcelona: Paidós, Capítulo 9 (pp. 305-331)
Fernández Collado, Carlos (1996) La comunicación humana: Ciencia Social. México: McGraw Hill, 468 p.
Grove, A.S. (1997) Sólo los paranoides sobreviven. Barcelona: Granica. Capítulo 3. (pp. 47-64)
McLuhan M.l y B.R. Powers (1993) La Aldea Global. (2 ed.) Barcelona: Gedisa, 203 p.
Negroponte, N. (1997) Ser Digital. México: Océano: c1996, 261 p.
Pacey, A. (1983). La cultura de la tecnología. México: Fondo de Cultura Económica. Capítulo 2. (pp. 30-65)
Pérez de Cuéllar, J. (1997). Nuestra diversidad cultural. Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. México: Ediciones UNESCO.
Postman, N. (1993) From tools to technocracy: New York: Vintage Books, Caps. 2, 3 y 4.
Senge, P.M. (1999). La quinta disciplina. Barcelona: Granica, Cap. 17 (pp. 387-417)



No hay comentarios.:
Publicar un comentario